martes, 17 de diciembre de 2013

Primero No Había Nada













Primero no había nada, solo agua. De la nada, vomitado desde un cielo negro e indiferente, cayo un sol como niño caprichoso y furioso. Sin saludar, sino que exigente y violento, le grito al agua que le contara un cuento. El agua lo miro apacible, pues como todos saben, el agua no sabe hablar. De repente el sol se encontró solo y rabio, rabio contra la oscuridad. Su furia se sintió recorrer el agua, primero en cosquillas que la hacían reír, pero luego se intensifico en pellizcos y uñas que se hundían en lo mas profundo de su ser y le arrancaban pedazos de si que volaban por los aires. El agua, en su desesperación por seguir junta se busco en el aire, se abrazo a si misma en un intento desesperado por no perder su identidad. Entonces fueron tres. Entonces nubes.

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