¿Qué puedo hacer?, son las 9 de la mañana, estoy parado en
la puerta de la entrada a mi baño y no puedo pasar porque esta la fantasma
sentada en la tina desnuda, me tengo que ir a la universidad, ¡POR QUÉ NO
DESAPARESES NECESITO EL BAÑO!.
Ella me mira con esos hermosos ojos que tiene invitándome a
entrar, seguro quiere que pase para terminar lo que ayer empezó. Yo no entrare,
aún amo a Laura.
-
Yo vivo aquí -dijo la fantasma
-
Sigue hasta la eternidad si quieres ahí, pero
tengo que hacer cosas en el baño, así que desaparece un rato porque quiero
entrar.
-
Yo no te estoy prohibiendo entrar
-
No, pero usaras tus poderes para violarme de
nuevo
-
¿no te gusto lo de ayer? – puso una cara
sensualmente tierna
-
ponte ropa y sal de mi baño – grite enojado
Ella se levanto de la tina y comenzó a tocarse. Por un breve
periodo de tiempo no pude quitar los ojos de la escena, es que digámoslo, ella
es muy bella y dejaba salir toda su sensualidad mientras se masturbaba. Ese
breve periodo duro hasta que recordé a Laura, cerré los ojos y deje que la
fantasma continuara en lo suyo, di media vuelta y salí de casa. Alfredo, un
amigo, vive a dos cuadras de mi depto. Fui hacer lo mío en su baño, pero no
pienso contarle porque partí para allá. Alfredo tiene un cajón lleno de
condones, sabanas negras de seda, licores y lleva todos los viernes una mina
diferente a su depto. Si le digo que no me cogí a la fantasma porque aun amo a
Laura no me dejara en paz.
Laura porque te fuiste.

No hay comentarios:
Publicar un comentario